Píldoras de historia: Leuctra y el grito "Por Tebas y por el amado"...

Cierra tus ojos... Imagina que retrocedes en el tiempo y de pronto, has retrocedido hasta un día indeterminado de julio del 371 AC. Estás en la ondulada llanura de Beocia, con tu coraza, tus grebas, tu escudo, junto con tus compañeros en perfecta formación, y detrás tuyo, otras 49 filas de hombres listos como tú, a pelear contra nada menos que los invencibles guerreros de Esparta... Somos casi 7000... Pero ellos, son más de 11000 … 

¿Asusta un poco no? Sabemos por la historia como Esparta fue famosa por sus guerreros, por siglos; o que lo digan hazañas como las Termópilas (Aunque terminaron perdiendo por una traición). 

Entonces, sigamos con los ojos cerrados: Ahora, vemos la escena de un ejército que avanza torcido, con un brazo descomunal de 50 escudos de profundidad y las otras dos alas de del ejército Tebano arrastrándose. 

Los espartanos, seguros de sí mismos, tal vez sonrieron al ver esa formación grotesca. Esa sonrisa duró lo que tardó la Banda Sagrada en sembrar el pánico entre sus filas. En menos de una hora, el imperio espartano dejó de existir, no por traición, ni por hambre, sino por una idea táctica tan simple como letal, la de concentrar todo el poder en un solo punto y romper allí donde el enemigo es más fuerte. 

Pues bien, aunque esta fue una introducción muy dramática, la historia de hoy es fascinante. Durante el siglo IV AC, surgió una enemistad entre dos polis Griegas: Esparta y Tebas, dos polis que dominaban la escena en ese momento histórico. 

El origen esta enemistad no fue un hecho aislado, sino un proceso que se gestó a lo largo del siglo IV a.C., y su detonante fue la traición y la brutal ocupación de Tebas por parte de Esparta. En esencia, fue una lucha por la supremacía en Grecia, una guerra por la hegemonía que enfrentó a dos concepciones de poder. 

En los siglos VI y V a.C., Tebas era la principal ciudad de Beocia, pero siempre había estado a la sombra de Esparta y Atenas. A comienzos del siglo IV AC., Tebas lideraba la Liga Beocia, pero era una hegemonía regional, no panhelénica. Tebas no era una potencia emergente en el sentido de una ciudad-estado joven o recién fundada, sino una polis que rompió con una fase de decadencia y sumisión para resurgir y convertirse, sorprendentemente, en la gran potencia hegemónica de Grecia entre 371 y 362 AC. 

Durante las Guerras Médicas (490-479 a.C.) Tebas cometió el error imperdonable de medizar (aliarse con los persas) en la batalla de Platea (479 a.C.). Tras la victoria griega, los espartanos estuvieron a punto de destruir Tebas. Salvaron la ciudad solo porque Atenas intercedió (por razones políticas), pero quedó marcada como traidora. 

Luego, durante la Guerra del Peloponeso (431-404 a.C.), Tebas fue aliada leal de Esparta contra Atenas. Pero su poder militar seguía siendo inferior; era un socio menor por decirlo amablemente. Así las cosas, el punto de inflexión definitivo fue una jugada maquiavélica que rompió todos los códigos de honor entre estados griegos. 

En el año 382 AC., el general espartano Fébidas, en un acto de flagrante oportunismo, ocupó la Cadmea (la acrópolis de Tebas) con el apoyo de la facción aristocrática de la ciudad liderada por Leontíades. Para sellar su nueva fidelidad, esta facción ejecutó al líder rival, Ismenias, y forzó al exilio a cientos de sus partidarios. 

Esta fue una humillación insoportable. Tebas se sintió traicionada por quien consideraba un aliado. Como consecuencia, figuras como el joven Pelópidas, quien sería crucial en el futuro, tuvieron que huir a Atenas. 

El ambiente en el exilio solo sirvió para caldear los ánimos y tramar la venganza. Así, tenemos que para antes del 382 AC., Tebas era una potencia regional de segundo orden, con un pasado manchado (medismo) y una dependencia incómoda de Esparta. 

No se la consideraba “emergente”, sino “estancada”. Pero ese estancamiento hizo que poco a poco cambiara para resurgir como potencia. Debemos recordar que el 382 AC. fué el punto tal vez más bajo de Tebas, Pero, a partir del 379 AC, aproximadamente, comienza una "reconstrucción" social y política en Tebas, por ejemplo con la implantación de una democracia radical (Algo realmente nuevo en Tebas, ya que su sistema se basaba en la oligarquía), la creación de "La Banda Sagrada" por parte de Górgidas y Pelópidas en el 378 AC., la modificación de las técnicas en el campo de batalla como la creación de la Columna Profunda y la recuperación de la Liga de Beocia a su favor, convirtiéndola en un estado federal eficiente. 

Ahora, como antecedentes de Leuctra, podría citar la Conspiración tebana liderada por Pelópidas y Epaminondas que libera la Cadmea a fines del 379 AC. 

Según nos cuenta Plutarco, en el 378 AC, Pelópidas y Epaminondas crean "La Banda Sagrada" (Hierós Lóchos). la cual merece una historia aparte, pero vamos a resumirla. 

Tebas necesitaba una "fuerza de choque" que rivalizara con los Hippeis espartanos. Para ello, tomó a 300 hoplitas selectos, formados por 150 parejas de amantes. Su lema: “El amante no abandona al amado”, así, 300 tebanos juraban amor y muerte en un gimnasio de la ciudad baja. Górgidas los llamó la Banda Sagrada. Pelópidas los convertiría en el ariete que, siete años después, partiría en dos el corazón del imperio espartano. Su primera acción ocurrió en la Batalla de Tegira (375 a.C.), donde derrotan a una fuerza espartana el doble de numerosa. 

Luego, entre el 374 y 372 AC. crearon, entrenaron y "afinaron" sus nuevas técnicas militares, y Epaminondas, como boeotarca (general de la Liga Beocia), abandona el modelo clásico de 8-12 filas. Prueba formaciones de 25, 30 y 40 filas en maniobras previas. Luego, durante el invierno del 372-371 AC, entrena a sus hoplitas en el escalón oblicuo, una formación que exige mucha disciplina para que cada unidad puediera saber cuándo retrasar su avance. Esto es algo que se salía de toda lógica militar en la época. 

Durante la Conferencia de paz en Esparta, en la primavera del 371 AC.. Tebas exige firmar “en nombre de toda Beocia”, no solo de Tebas. El rey Agesilao II (espartano) no lo acepta y excluye a los tebanos. Luego de la llegada del verano, en junio 371 AC. el rey Cleómbroto II marcha con el ejército espartano hacia Beocia. 

Epaminondas, reelegido boeotarca, despliega sus ejércitos en Leuctra 

Ahora si, ya estamos en el momento adecuado para hablar de la batalla. Leuctra no es un desfiladero ni un puerto de montaña. Es una llanura suavemente ondulada en Beocia, al suroeste de Tebas, cerca del río Ofis. 

En el 371 AC., el terreno tenía tres características decisivas. La primer, una colina baja (unos 15 metros de desnivel) en el flanco izquierdo tebano, que Epaminondas usó para camuflar el despliegue de su columna de 50 filas mientras el resto del ejército fingía formarse con normalidad; segunda, un pequeño arroyo estacional justo enfrente del centro espartano. Esto fragmentó el avance espartano cuando intentaron desplegarse, rompiendo la cohesión de sus unidades. Adicionalmente, el campamento tebano estaba situado a espaldas de su centro, protegiendo la retirada teórica. Epaminondas ordenó que las tiendas se mantuvieran visibles para dar a los espartanos la falsa impresión de que el ala derecha tebana (la más débil) iba a replegarse hacia allí. Y tercera, Los espartanos eligieron el terreno llano pensando que favorecía su falange uniforme. No contaban con que las ondulaciones permitirían a Tebas ocultar su columna "rara" hasta último momento. 

La batalla da comienzo, y el genio tebano Epaminondas ideó algo jamás visto. Abandonó la línea uniforme que, tradicionalmente, ambos ejércitos desplegaban a sus hoplitas en una línea de 8 a 12 filas de profundidad. Epaminondas concentró su ala izquierda en 50 filas de profundidad, formando una especie de "mazo humano" masivo. 

Con las cosas así, lanzó su ataque en escalón oblicuo, o sea que, mientras el ala derecha y el centro tebanos se retrasaban deliberadamente (incluso fingiendo retroceder), esa columna gigante del ala izquierda avanzó en diagonal, cayendo sobre el flanco derecho espartano. Ese era el objetivo clave, y Epaminondas sabía que en el ala derecha espartana estaban los mejores guerreros, los famosos 300 hippeis (la guardia real, los sucesores de los 300 de Termópilas) y el propio rey Cleómbroto II. 

Decidió aniquilar ese punto primero. El rey Cleómbroto murió en el primer embate, algo que no sucedía desde hacía más de 500 años; de los 700 espartiatas puros (los ciudadanos-soldados de élite), 400 murieron en el campo, y la caballería tebana, bien entrenada, también contribuyó barriendo a la caballería espartana y protegiendo el flanco de la columna. 

El desarrollo de la batalla se puede resumir asi:

Primero, Epaminondas ordena el avance de la columna de 50 filas. La Banda Sagrada va en cabeza, coreando peanes (himnos de guerra). Los espartanos, aún desplegándose, ven horrorizados cómo esa masa compacta se dirige directamente hacia su rey.

Entonces, Los hippeis espartanos resisten apenas unos segundos. La profundidad tebana literalmente aplasta las primeras filas espartanas. Cleómbroto intenta reagruparse, pero Pelópidas y la Banda Sagrada ya están sobre él. El rey cae atravesado por una lanza.

Ya Sin rey y sin oficiales de alto rango, el ala derecha espartana se desmorona. Los espartiatas huyen (algo que jamás hacían en batallas anteriores). El centro y la izquierda espartanos, que nunca entraron en combate porque la formación oblicua tebana no les dio tiempo, también rompen filas.

Al final, Unos 400 espartiatas yacen muertos en un área de apenas 30 metros de ancho. Las pérdidas tebanas: menos de 300 hombres, casi todos de las filas traseras de la columna por el propio empuje interno.

La batalla duró muy poco, tal vez pocas horas, pero cambió para siempre la idea de invencibilidad espartana. 

Leuctra demostró que la falange espartana no era invencible. Esparta perdió un tercio de su ciudadanía élite en una sola mañana, y con ello su hegemonía sobre Grecia se derrumbó para siempre. 

Tebas se convirtió en la potencia dominante brevemente, y el prestigio militar espartano jamás se recuperó. 
Generado por Copilot


Pero, ustedes preguntarán seguramente qué importancia tuvo el hecho de tener 50 filas o avanzar en diagonal, o tener una "Banda Sagrada"... Vamos a ver. 

Hasta Leuctra, todas las falanges griegas se desplegaban en una profundidad estándar de 8 a 12 filas (lochos tradicional). La lógica era simple, mientras más filas, más empuje, pero se perdía extensión de frente. Epaminondas rompió esa regla sagrada, y lo que hizo fué que tomó su ala izquierda y la transformó en un lochos de 50 filas de profundidad. Eso equivale a unos 1.500 hoplitas tebanos concentrados en apenas 30 metros de ancho. Físicamente, era una masa humana imposible de detener por una línea convencional de 12 filas. 

El resto del ejército (centro y derecha) se desplegó en escalón oblicuo, retrasado y casi en formación de marcha, para que el choque principal ocurriera antes de que el enemigo pudiera reaccionar. 

Esto produjo un efecto táctico increible, ya que cuando esa mole impactó contra el ala derecha espartana, no hubo othismos (empuje de escudos) prolongado. Fue un aplastamiento instantáneo. 

Los espartanos, acostumbrados a la resistencia simétrica, vieron cómo sus primeras filas eran literalmente arrolladas hacia atrás. El rey Cleómbroto II cayó en los primeros segundos a manos de Pelópidas, quien lo alcanzó con una lanza en el pecho, y con él la coordinación del mando. 

Y ¿"La Banda Sagrada"? No podemos hablar de Leuctra sin mencionar a Górgidas (creador de la Banda) y a Pelópidas, su comandante. y como lo dije antes, La Banda Sagrada era un cuerpo de élite de 300 hoplitas, formado por 150 parejas de amantes. La promesa era sagrada: jamás abandonar al compañero, pegarse y morir juntos. Se dice que Pelópidas arengaba en la batalla al grito de "Por Tebas y por el amado" En Leuctra, 

Epaminondas colocó a la Banda Sagrada en la vanguardia de esa columna de 50 filas. Eran el filo del ariete. Mientras el resto de la columna empujaba, Pelópidas y sus 300 rompieron la primera línea espartana y se lanzaron directamente contra la moría (unidad) donde estaba el rey. 

Allí mataron a Cleómbroto y a varios comandantes de alto rango. En la batalla, los 300 de la Banda Sagrada no sufrieron ninguna baja mortal. ¿Por qué? Porque su carga fue tan violenta y repentina que los espartiatas de élite no tuvieron tiempo de reaccionar. 

Tres décadas después, en Queronea (338 a.C.), serían aniquilados por Filipo II, pero en Leuctra fueron indiscutibles. 

Esparta, como vimos, perdió 400 de sus 700 homoioi (iguales, los ciudadanos-soldados de pleno derecho). Para una ciudad que basaba su poder en ese núcleo humano minúsculo, fue catastrófico. El mito de la invencibilidad espartana en campo abierto se derrumbó. 

Desde entonces, Esparta ya no pudo reclutar suficientes espartiatas para dominar ni su propia región, la Laconia. 

Tebas invadió el Peloponeso al año siguiente, liberó Mesenia (la gran región esclava de Esparta) y fundó la ciudad independiente de Megalópolis. 

Esparta perdió la mitad de su territorio y el control económico. Pero... (Siempre hay un pero) La hegemonía tebana duró apenas una década (371-362 a.C.), pero demostró que la rigidez espartana era su peor enemigo. 

Además, la columna oblicua de Epaminondas se convirtió en el modelo táctico que Filipo II estudiaría para crear la falange macedonia. Sin Leuctra, no habría Alejandro posteriormente. 

Se podría tener mucho tema sobre "La Banda Sagrada" pero no alcanza el espacio para hablar de ello ahora. 

Así que cierren los ojos, si se duermen, no vayan a despertar a medianoche dando gritos porque estén en medio de la batalla. 

 Chau

Comentarios

  1. Awesome story! Please haz una historia sobre Hipathia

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